La transición hacia una jornada laboral de 40 horas en México representa mucho más que una reducción en el número de horas trabajadas. Para las empresas con operaciones complejas, múltiples turnos y grandes plantillas, el verdadero reto será contar con información suficientemente precisa para administrar jornadas, tiempo extra e incidencias sin perder control operativo.
Para Tomás Kachadourian, director de Inteligencia de Negocios en InfoBlock, este cambio abre también una oportunidad: dejar de medir el trabajo únicamente por el tiempo de permanencia y comenzar a utilizar datos confiables para entender cómo se distribuye realmente el tiempo laboral dentro de una organización.
“La productividad deja de ser una percepción cuando existe información precisa sobre cómo opera una organización”.
La reducción de jornada cambia la conversación sobre productividad
La reforma constitucional en materia de reducción de la jornada laboral fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 3 de marzo de 2026. El esquema establece una reducción gradual de la jornada máxima semanal: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 horas a partir de 2030. Diario Oficial de la Federación
Para las organizaciones, la gradualidad permite preparar sus procesos. Sin embargo, reducir horas sin conocer con precisión qué ocurre durante la jornada puede trasladar ineficiencias existentes a un nuevo esquema laboral.
El punto de partida es cambiar la manera de medir.
En lugar de asociar productividad únicamente con presencia física, las empresas necesitan identificar tiempos improductivos, cuellos de botella, incidencias recurrentes y actividades que consumen horas sin generar valor operativo.
Para lograrlo, la calidad del dato se vuelve fundamental.
Precisión y trazabilidad: el verdadero reto operativo
En organizaciones con miles de colaboradores, administrar el tiempo laboral es considerablemente más complejo que registrar una entrada y una salida.
Cambios repentinos de turno, jornadas variables, esquemas híbridos, ausencias, permisos, horas extraordinarias y diferentes reglas laborales pueden generar inconsistencias cuando los procesos dependen de hojas de cálculo, cálculos manuales o sistemas que no están integrados.
Desde la perspectiva de Kachadourian, el reto de la reforma no está únicamente en reducir la jornada, sino en disponer de la trazabilidad necesaria para saber qué ocurrió realmente durante cada jornada laboral.
Un registro confiable permite identificar, por ejemplo:
- horas ordinarias y extraordinarias;
- cambios y coberturas de turno;
- incidencias de asistencia;
- periodos no planificados;
- desviaciones respecto de las reglas laborales;
- distribución del tiempo entre diferentes operaciones.
Con esta información, Recursos Humanos deja de trabajar únicamente con datos administrativos y comienza a generar información que también puede ser utilizada por Operaciones, Finanzas y otras áreas de negocio.
Del control de asistencia a la inteligencia operativa
Cuando la información de tiempo y asistencia es precisa, puede relacionarse con indicadores operativos para entender cuánto cuesta realmente un proceso, dónde existen desviaciones y qué parte de la operación necesita ajustes.
Ésta es una diferencia importante.
El registro de asistencia deja de ser únicamente una herramienta para calcular la nómina y se convierte en una fuente de información para tomar decisiones.
Para empresas con plantas, centros de distribución, tiendas, rutas o diferentes ubicaciones, esta visibilidad permite analizar patrones que difícilmente podrían detectarse mediante procesos manuales.
La tecnología también permite configurar reglas de acuerdo con la realidad de cada organización: diferentes turnos, contratos colectivos, jornadas, políticas internas y condiciones específicas de sectores como manufactura, alimentos y bebidas, retail o salud.
De esta forma, las empresas pueden detectar excesos de jornada, fallas en la programación de turnos e incidencias antes de que se conviertan en problemas de nómina, operación o cumplimiento.
El registro electrónico adquiere mayor relevancia
La reforma a la Ley Federal del Trabajo, publicada el 1 de mayo de 2026, incorporó la obligación de registrar electrónicamente la jornada laboral de cada persona trabajadora, incluyendo sus horarios de inicio y finalización.
La legislación establece también que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social deberá emitir disposiciones generales sobre el ámbito de aplicación y las excepciones correspondientes; dichas disposiciones entrarán en vigor a partir del 1 de enero de 2027. Diario Oficial de la Federación
Esto aumenta la importancia de contar con sistemas capaces de proporcionar información consistente, verificable y disponible cuando sea requerida.
Para organizaciones con operaciones distribuidas, el desafío no consiste simplemente en digitalizar un registro que antes era manual. El objetivo es garantizar que la información represente correctamente lo que sucede en la operación.
La oportunidad detrás de las 40 horas
La transición hacia las 40 horas obliga a las organizaciones a revisar procesos que quizá durante años permanecieron sin cambios.
¿Cuánto tiempo se pierde por una mala programación de turnos? ¿Cuánto tiempo extraordinario se genera por incidencias que podrían haberse previsto? ¿Dónde existen cargas de trabajo mal distribuidas? ¿Qué procesos continúan dependiendo de información manual?
Responder estas preguntas requiere datos.
Para InfoBlock, la transformación comienza cuando el registro del tiempo deja de ser un proceso aislado y se integra con la operación de la empresa.
La reducción gradual de la jornada ofrece una ventana para revisar esos procesos antes de llegar a las 40 horas en 2030.
Prepararse no significa únicamente cumplir con una nueva disposición laboral. También implica construir una operación capaz de utilizar mejor el tiempo, reducir inconsistencias y tomar decisiones con información confiable.
Porque operar mejor comienza con saber exactamente qué está pasando.
Nota de publicación
Contenido desarrollado a partir de la participación de Tomás Kachadourian, director de Inteligencia de Negocios en InfoBlock, publicada originalmente en la edición de septiembre de 2026 de Expansión.